Lo que nos dejó el Gran Premio de Estados Unidos 2026
Desde la victoria de Andrea Kimi Antonelli hasta… solo eso, revisamos lo que nos dejó la decimoctava cita del calendario.
Como verán, no hay cinco cosas como dicta la rutina.
Esta nota va a ser simple, como la carrera que vimos en Austin. También va a ser muy cruda, como se siente este reglamento insulso que implementaron en este año. Y en comparación con las demás cosas que he escrito en 2026, va a ser pequeña, como mis ganas de ver Fórmula 1 ahora mismo.
Estoy cansado. Seguramente no soy el único, porque a menos que seas un/a fan de Andrea Kimi Antonelli, un nenazo de TikTok o algún burgués terrorista amigo de Stefano Domenicalli, absolutamente nadie quiere que esta temporada continúe. Lo que vimos el domingo pasado fue el colmo de los colmos. Aburrida, plana, horripilante, predecible, deleznable, vomitiva. Aunque leyendo eso, no sé si describí al gran premio o a la categoría en sí en este año.
Siendo brutalmente honesto, les cuento que vi la carrera en diferido porque ninguna persona en su sano juicio (que no trabaje en esto) prefirió ver una carrera de esta F1 actual en vez de un Boca vs. Independiente o Barcelona vs. Real Madrid. Cuando finalmente pude ver la repetición, y adelanté las partes donde no pasaba absolutamente nada o era todo intrascendente, la terminé en 25 minutos.
25 minutos que nunca jamás volveré a recuperar en toda mi vida.
No tengo nada para destacar, ni siquiera el hecho de Antonelli teniendo match point en México. Ya no sé qué es mérito suyo y qué es de un Mercedes que vuela en este reglamento tan dantesco, que hace brillar al de 2014. Las estrategias fueron inexistentes, como los escrúpulos de la FIA. El circuito no pudo ayudar en nada, cuando anteriormente nos brindó grandes momentos. Todo está tan roto que me parte el alma.
Tienen que cancelar los GPs de Abu Dabi y Qatar, por favor. Por el bien de los trabajadores, por el bien de los fanáticos normales que perdemos tiempo valioso viendo este desastre. Denle el título a Antonelli, exprímanlo hasta el punto de robar descaradamente con el logro de ser el campeón más joven de la historia, y dejen que descansemos de ustedes.
Después tendrán un par de meses para arreglar este mamarracho que hicieron. No sé cómo, pero están obligados a mejorar este esperpento visual, porque el estado de gracia que les hizo ganar las anteriores temporadas se va a acabar en cualquier momento. Ojo, eh, yo deseo de todo corazón que pase eso, así vean cómo se hunden debido a sus decisiones nefastas. Total, es imposible tocar un fondo peor que este. La F1 está en la absoluta mier** porque Domenicalli, la FIA y compañía metieron la categoría en ese pozo.
Me gustaría ser positivo, pero en el fondo sé que nada va a cambiar. Así que solo queda esperar a que suceda algún milagro. Pero hasta entonces, vean otras categorías. Nascar, Indycar, WEC, WRC, Turismo Carretera, lo que sea. Cualquier cosa es mejor que ver autitos artificiales de colores desfilando mientras sufren de superclipping.